Fibromialgia

La fibromialgia es un proceso reumático crónico que se caracteriza por dolor musculo-esquelético generalizado, malestar general, cansancio y fatiga.

Síntomas.

  • Dolor muscular. Es frecuente que sea más acusado por las mañanas, pudiéndose manifestar por todas partes del cuerpo, a modo de tensión, carga, al igual que otros síndromes de dolor miofasciales. Es más común en mujeres que en hombres, pero puede pasar en ambos sexos.
  • Fatiga. Puede ser leve o, en algunos casos, severa. A veces se describe como fatiga mental o abatimiento general.
  • Trastornos del sueño. Los pacientes con este problema pueden conciliar el sueño en algunos casos con facilidad o al contrario, pero casi nunca es un sueño reparador; despertándose repetidas veces, padecen  pesadillas, movimientos bruscos de brazos y piernas y bruxismo (rechinar de dientes).
  • Síndrome del intestino irritable. Muchos pacientes sufren síntomas de intestino irritable como estreñimiento alternado con diarrea, dolor abdominal, gases y nauseas.
  • Trastornos psicológicos. El paciente con fibromialgia, normalmente refiere ansiedad, inquietud y, en muchos casos, depresión.

Etiología.

El origen de esta enfermedad, tan frecuente en estos últimos años, no tiene aún una causa etiquetada, incidiendo para ella múltiples factores.

Normalmente se usa una diagnosis mediante un cuestionario para conocer la historia y sintomatología de los pacientes. Asimismo, durante la exploración se pueden detectar un conjunto de 18 puntos dolorosos a la presión, que se reparten en diversas áreas musculares del cuerpo, fundamentalmente alrededor del cuello, codo rodillas y pelvis.

Los análisis de laboratorio son negativos, no producen ningún resultado favorable para diagnosticar la fibromialgia.

Esta situación produce en el paciente un grado muy importante de incomprensión por parte de los distintos profesionales que les atiende.

Tratamiento.

Con la experiencia de más de 20 años tratando al paciente de fibromialgia en nuestro centro, los resultados son muy positivos.

Para ello se utilizan varias técnicas, unas sobre la mejora de los síntomas y otras en el acompañamiento de la  persona hacia un mayor conocimiento, exploración, observación y comprensión del origen y la manifestación de su enfermedad.

Es habitual que las personas que padecen esta enfermedad sostengan una sobrecarga mental y emocional que forma parte del proceso individual y de la historia personal de cada uno. Son importantes la autoestima, los miedos y traumas físicos y emocionales que hayan quedado guardados en la memoria tisular (tejidos). Estos se activan en la vida adulta por una sobrecarga, a veces mediante pequeños estímulos o acontecimientos, donde el peso sobre sus vivencias es mayor que su capacidad de gestionar, disipar o soltar el peso de su vida.

Para ello se utilizan distintas técnicas de masaje, relajación, terapia miofascial, osteopatía cráneo-sacral, liberación somato-emocional y terapia transpersonal, facilitando así el alivio del dolor y la ansiedad y favoreciendo el autoconocimiento y desarrollo personal, hacia una mejora en la calidad de vida.

Plácido García

Fisioterapeuta y Terapeuta Transpersonal

Adrián Morón

Fisioterapeuta